dijous, 23 de gener de 2020

Incerteses filosòfiques


Giorgio Agamben és un filòsof italià. Una cita de Vicent Partal en una de les seves editorials em va fer interessar per ell. A la biblioteca només tenen un petit llibre “Idea de la prosa” editat al 1985. En uns capítols curts desgrana breus reflexions. En destacaré tres que m’han cridat l’atenció:

L’ESTUDI

El estudio es, de hecho, en sí interminable. Cualquiera que haya vivido las largas horas de vagabundeo entre los libros, cuando cada fragmento, cada código, cada inicial con la que se topa parece abrir un nuevo camino, que se pierde de repente tras un nuevo encuentro, o haya probado la laberíntica ilusión de la “Ley del buen vecino” que Warburg había establecido en su biblioteca, sabe que el estudio sólo no puede tener propiamente fin, sino que tampoco desea tenerlo”

No només l’estudi, la major part de les activitats de la vida que hom li agraden no tenen fi, darrera d’una, sempre en queda una nova d’amagada que ens interessa: música, excursions, art, cinema, ...

Aquí la etimología del término studium se hace transparente. Se remonta a una raíz st- o sp- que indica choques, los shocks. Estudiar y asombrar son, en este sentido, parientes: quien estudia se encuentra en las condiciones de aquel que ha recibido un golpe y permanece estupefacto frente a lo que le ha golpeado sin ser capaz de reaccionar y al mismo tiempo impotente para separarse de él. Por lo tanto, el estudioso es al mismo tiempo también un estúpido. Pero si por un lado permanece atónito y absorto, si el estudio es pues esencialmente sufrimiento y pasión, por el otro la herencia mesiánica que contienen lo empuja incesantemente hacia la conclusión. Este alternarse de estupor y lucidez, de descubrimiento y de turbación, de pasión y acción es el ritmo del estudioTotes, o gairebé totes, les activitats ens generen contradiccions, a vegades no del tot evidents.

LA VIDA SEMPRE INACABADA

En cada vida hay algo que queda sin ser vivido, al igual que en cada palabra hay algo que permanece inexpresado. El carácter es la oscura potencia que se erige en guardián de esta vida no saboreada: tercamente vigila aquello que nunca ha sido y, sin que tú lo quieras, marca sobre tu rostro su huella.”

Imaginem un home que ja ha assolit tots els seus objectius a la vida. ¿què esperaria alhora de la vida? Sempre ens creem nous objectius per a seguir endavant. Sempre tenim una vida inacabada per endavant.

LA FOSCOR I LA LLUM

Enciendo la luz en una habitación a oscuras: ciertamente la habitación iluminada ya no es la habitación a oscuras, la he perdido para siempre. Y, sin embargo, ¿no se trata de la misma habitación?, ¿no es precisamente la habitación oscura el único contenido de la habitación iluminada? Aquello que ya no puedo tener, aquello que se queda infinitamente atrás y que, al mismo tiempo, me empuja hacia adelante, es sólo una representación del lenguaje, la oscuridad que se le presupone a la luz… La luz no es más que el sucederse de la oscuridad a sí misma

Necessitem de la llum per veure en la foscor, però això no treu que a vegades la llum ens enganya.