divendres, 17 de gener de 2014

El túnel


Havia llegit aquest llibre ja fa uns quants anys, i aleshores em vaig quedar amb les ganes de llegir les altres dues novel·les de Ernesto Sabato. Decidit a fer-ho, primer de tot he rellegit el túnel. M'ha tornat a agradar, sobre tot la imatge que dóna el títol al llibre.

Era como si los dos hubierámos estado viviendo en pasadizos o túneles paralelos, sin saber que íbamos el uno al lado del otro, como almas semejantes en tiempos semejantes, para encontrarnos al fin de esos pasadizos, ...
¡La hora del encuentro había llegado! Pero ¿realmente los pasadizos se habían unido y nuestras almas se habían comunicado? ¡Qué estúpida ilusión mía había sido todo esto! No, los pasadizos seguían paralelos como antes, aunque ahora el muro que los separaba fuera como un muro de vidrio y yo pudiese ver a María com una figura silenciosa e intocable ... No, ni siquiera ese muro era siempre así: a veces volvía a ser de piedra negra y entonces yo no sabía que pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían;y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad, o le había intrigado el lenguaje mudo, la clave de mi cuadro. Y entonces, mientras yo avanzaba siempre por mi pasadizo, ella vivía afuera su vida normal, la vida agitada que llevan esas gentes que viven afuera, esa vida curiosa y absurda en que hay bailes y fiestas y alegría y frivolidad. Y a veces sucedía que cuando yo pasaba frente a una de mis ventanas ella estaba esperándome muda y ansiosa (por qué esperándome?, ¿y por qué muda y ansiosa?); pero a veces sucedía que ella no llegaba a tiempo o se olvidaba de este pobre ser encajonado, y entonces yo, con la cara apretada contra el muro de vidrio, la veía a lo lejos sonreír o bailar despreocupadamente o, lo que era peor, no la veía en absoluto y la imaginaba en lugares inaccesibles o torpes. Y entonces sentía que mi destino era infinitamente más solitario que lo que había imaginado.

Juan Pablo Castel és un personatge torturat. Aquesta comparació de la vida d'una persona amb una vida dins d'un túnel pot semblar excessiva, però qui no s'ha sentit alguna vegada així ? Seguint la seva vida en solitari dins del seu túnel a vegades fosc, altres il·luminat, o amb finestres que ens permeten veure que fan els altres i fins i tot en algun moment coincidir al llarg d'un temps amb d'altres persones per arribar un moment en el que ens tornem a recloure en el nostre túnel sense la possibilitat de deixar d'avançar i de seguir endavant. De fet els humans malgrat ser uns éssers socials, passem moltes hores tancats i aïllats dins del nostre túnel personal, uns més que altres.

Pasamos cerca de un rancho; una mujer, debajo del alero, miró el tren. Se me ocurrió un pensamiento estúpido: "A esa mujer la veo por primera y última vez. No la volveré a ver en mi vida" ... ¿Qué me importaba esa mujer? Pero no podía dejar de pensar que había existido un instante para mí y que nunca más volvería a existir; desde mi punto de vista era como si ya se hubiera muerto: un pequeño retraso del tren, una llamada desde el interior del rancho, y esa mujer no habría existido nunca en mi vida.

Aquest pensament pot ser estúpid, però en realitat és així quantes persones hem vist tan sols un moment en la nostra vida i per nosaltres han existit tan sols un instant per desaparèixer per sempre més, i tan sols un petit canvi en la nostra vida les podia haver fet completament invisibles. En el fons tota la nostra vida està farcida de moments en que l'atzar hi juga molt fort.

Mi cabeza es un laberinto oscuro. A veces hay como relámpagos que iluminan algunos corredores. Nunca termino de saber por qué hago ciertas cosas.

Així és com se sent el protagonista de la història gairebé al llarg de tot el llibre. Moltes vegades el cap de les persones és ben bé així.

Desteso los grupos, las sectas, las cofradías, los gremios y en general esos conjuntos de bichos que se reúnen por razones de profesión, de gusto o de manía semejante. Esos conglomerados tienen una cantidad de atributos grotescos: la repetición del tipo, la jerga, la vanidad de creerse superiores al resto.

Malgrat que aquesta és una tendència molt humana, estic plenament d'acord en la descripció que en fa i sobre tot no m'agrada el sentiment que destil·len molts d'aquests grups de sentir-se superiors a la resta dels mortals.

..... y los muros de este infierno serán así, cada día más herméticos"  Un final realment ben pessimista.